LA EQUIDAD TAMBIÉN NECESITA VERSE.

Uncategorized Jun 19, 2026

Desde el asiento de atrás aprendimos que rara vez formamos una opinión a partir de una sola acción. Lo que termina influyendo en nuestra manera de ver las cosas es lo que observamos una y otra vez a lo largo del tiempo.

Una oportunidad aislada rara vez llama nuestra atención, ni nos hace cuestionar nada. Lo que empezamos a notar son las repeticiones: Las oportunidades que parecen llegar siempre a los mismos lugares. Las personas que parecen quedarse siempre fuera. Los errores que se perdonan rápidamente a unos y se recuerdan durante mucho tiempo a otros. Los esfuerzos que se celebran y los que pasan desapercibidos.

No siempre conocemos las razones. No siempre tenemos toda la información. Muchas veces solo vemos una pequeña parte de la historia. Pero aun así observamos. Y mientras observamos, vamos formando impresiones sobre cómo funcionan realmente las cosas.

A veces nos parece que alguien recibe más oportunidades que los demás. Otras veces nos parece que alguien tiene que esforzarse el doble para recibir algo de consideración. Desde el asiento de atrás ambas cosas llaman nuestra atención, y nos hacen preguntarnos si todos estamos recorriendo el mismo camino.

Lo curioso es que rara vez hablamos de esto abiertamente. No porque no lo veamos, sino porque muchas veces no estamos seguros de estar viendo la historia completa. Así que seguimos observando. Guardamos escenas en la memoria. Una oportunidad que sorprendió a todos. Una explicación que nunca llegó. Un reconocimiento inesperado. Una exclusión que nadie entendió. Y poco a poco esas escenas empiezan a contarnos una historia.

Con el tiempo descubrimos que cuando no entendemos lo que está ocurriendo, intentamos explicárnoslo por nuestra cuenta. Llenamos los espacios vacíos con nuestras propias conclusiones. A veces acertamos. A veces no. Pero las preguntas que no encuentran respuesta rara vez permanecen vacías por mucho tiempo.

Desde el asiento de atrás aprendimos que podemos aceptar muchas cosas cuando logramos entenderlas. Lo que resulta difícil es convivir con aquello que parece no tener explicación. Porque las dudas crecen en silencio. Se alimentan de suposiciones. Y terminan influyendo en la manera en que interpretamos muchas otras situaciones.

Tal vez por eso hay decisiones que nos acercan y otras que nos alejan. No siempre por la decisión en sí, sino por la historia que terminamos construyendo alrededor de ella.

Desde el asiento de atrás aprendimos que no basta con que las cosas sean justas. También necesitamos poder reconocer esa justicia cuando la vemos.

Close

50% Complete

Two Step

Lorem ipsum dolor sit amet, consectetur adipiscing elit, sed do eiusmod tempor incididunt ut labore et dolore magna aliqua.